CARNE DE MEMBRILLO ELABORADA EN LA THERMOMIX

Receta basada en la de Cristina Galiano.

INGREDIENTES:                

 - 1 limón de 80 o 100 g muy bien pelado y sin pepitas
 - 800 de membrillos ya limpios
 - 800 g de azúcar

Si la guardáis en un recipiente hermético de plástico en la nevera os durará de una temporada para otra.

Pelar el limón quitándole toda la parte blanca que es la que amarga y las pepitas y echarlo en el vaso del Thermomix.
A continuación lavar muy bien los membrillos debajo del grifo frotándolos con los dedos o con un cepillito para quitarles todo el "terciopelo" que llevan.
Secarlos con un paño, y cortarlos primero por la mitad y luego cada mitad en otras 4 partes.
Quitar a cada trozo las pepitas y el corazón.
Ahora vamos pesando en el vaso conforme vamos echándolos los trozos de membrillo hasta tener 400 g. A continuación añadimos también pesándolos 400 g de azúcar, luego otros 400 g de membrillo limpio y por último otros 400 g de azúcar. Damos unos cuantas pulsaciones al turbo para que baje un poco el volumen y programamos 30 minutos, a 100 grados de temperatura y velocidad máxima introduciendo además la espátula para ayudar a triturar. En cuanto los membrillos se hacen puré, ya podemos retirar la espátula, pero no antes, y bajar la velocidad hasta donde nos pida la máquina, la 4 o la 5... Si vemos que con la velocidad 5 por ejemplo la preparación no se mueve en su superficie, porque está demasiado espesa, tendremos que subir la velocidad hasta donde nos haga falta. En el momento que empieza a espesar y ya no salpica, retirar el cubilete y colocar el cestillo encima de la tapa para que haya una mayor evaporación.
A medida que el membrillo se va cociendo, va espesando y habrá que ir subiendo la velocidad hasta llegar a la máxima.
Cuando veamos que en esta velocidad la preparación ya no se mueve, ni siquiera metiendo la espátula y removiendo con ella, el membrillo se habrá hecho.
Volcarlo en el recipiente donde lo vayáis a guardar. Al enfriarse se endurecerá mucho más.
El tiempo es sólo orientativo, pues dependerá del grado de madurez de los membrillos y de la cantidad de pectina que lleven. A veces será suficiente con los 30 minutos que pusimos al principio o habrá que añadir 5 minutos, o más. Él mismo nos lo irá indicando puesto que vamos viendo cómo va espesando.

NOTA GEBIRG: También podemos volcar la mezcla en moldes con formas y dejar enfriar.
En este caso como el dulce de membrillo era para regalar, los he puesto en moldes pequeñitos antiadherentes engrasados un poco con aceite vegetal.
Estos para un amigo:

Y este…ya se nota, no?, para un niño :-)

ELABORADA DE FORMA TRADICIONAL

INGREDIENTES:

1 kilo de membrillos
1 kilo de azúcar
1 decilitro de zumo de limón

Lavar los membrillos debajo del agua fría  frotándolos bien con los dedos para eliminar toda la “pelusilla” que los recubre. Secarlos.
Cortarlos por la mitad a lo ancho, y trocear cada una de estas porciones en cuatro.
Retirar el corazón y las pepitas. Retirar también cualquier parte fea que pueda llevar el fruto en su interior.
Pesarlos y pesar la misma cantidad de azúcar.
En una olla exprés o rápida o una cacerola de las que no consumen agua volcar primero el zumo de limón, y encima la fruta y el azúcar.
Taparla y, a fuego mínimo, calentarla hasta que toda el azúcar se haya hecho líquida y esté en forma de almíbar clarito.
A continuación, si se trata de la olla rápida taparla y cocer durante 5 minutos con las dos rayitas de la válvula de presión fuera. Si es exprés dejar aproximadamente 20 minutos.
Cuando la olla se pueda abrir destapadla. Si hay mucho líquido, poner a cocer de nuevo  a fuego fuerte y destapada para eliminar este exceso de agua.
Cuando veamos que se ha reducido proceder a triturar esta mezcla con una buena trituradora hasta obtener una pasta suave y homogénea.
Volcarla en un bol de plástico resistente al calor alisando su superficie con una espátula lisa y dejarla enfriar para que cuaje.
Al día siguiente estará completamente sólida. Tapar entonces el recipiente con su correspondiente tapadera. Si guardáis este bol en la nevera el membrillo os durará en perfectas condiciones más de un año, sin resecarse ni endurecerse.