Pan de chocolate y jengibre de Maui

Apto para diabéticos.

Esta receta es apta para diabéticos, ya que usa en lugar de azúcar edulcorantes artificiales aptos para hornear. Si no existen restricciones de salud, obviamente es mejor hacer la receta con azúcar.

El jengibre confitado lleva una cierta cantidad de azúcar, pero por ser una pequeña cantidad, se puede proceder al intercambio de carbohidratos.

Las personas con problemas de hiperlipidemia también pueden tomar este tipo de pan, y se les puede adaptar más a sus requerimientos eliminando la yema del huevo, y poniendo en su lugar una cucharada de aceite de oliva, o si se prefiere, un aceite de sabor neutro.

NOTA: Este no es un pan dulce, al contrario, es un poco amargo, ya que la cantidad de edulcorante es pequeña. Tiene un fuerte sabor a cacao, y conviene tomarlo con algo dulce, como una mermelada, una compota, una crema ligera de queso, o de requesón. También está rico acompañado de un yogur griego aromatizado con agua de azahar.
Si no se consume todo en fresco, se pueden preparar una deliciosas tostadas con el pan que haya perdido su frescor.



PAN DE CHOCOLATE Y JENGIBRE

300 ml de zumo de naranja
20 g de levadura fresca
475 g de harina de fuerza
1 cucharadita de sal
35 g de cacao en polvo parcialmente desengrasado
50 g de Sugarsol o de Splenda
1 huevo + 1 clara
1 cucharada de jengibre en polvo
15 bayas de pimienta de Jamaica, molida recientemente
1 cucharada de cáscara de naranja
15 g de lecitina de soja
50 g de jengibre confitado.

Disolver la levadura en un poquito del zumo de naranja.

Mezclar la sal, la lecitina, el cacao, la harina, el edulcorante, la ralladura y las especias con la harina. Depositar la mezcla en la mesa donde hagamos los amasados. Formar un volcán

Batir el huevo con la clara. Poner en el volcán la levadura disuelta, el zumo de naranja y los huevos. Amasar unos 12-15 minutos hasta tener una masa elástica y brillante.

Depositar en un bol levemente aceitado. Tapar con film de cocina y mantener en sitio templado hasta que doble el volumen. Tardará entre 1 y 2 horas.

Una vez levado, golpear la masa hasta que baje completamente, añadir el jengibre confitado y amasar unos 5 minutos. Dejar reposar unos 15 minutos, volver a amasar ligeramente y proceder al boleado de la masa. Yo he hecho fracciones de 50-60 g.

Enharinar con harina amarilla de maíz, y depositar las bolitas en una placa de horno, levemente engrasada. Tapar con film y dejar en lugar templado hasta que la masa leve hasta el doble del volumen inicial.

Introducir en el horno precalentado a 220 º, dejar 5-10 minutos a esta temperatura, bajar el horno a 200º y mantener hasta que los bollitos estén completamente cocidos, en total serán unos 25 minutos, aproximadamente.

Dejar enfriar sobre rejilla

Admite congelación.

Nota: Se puede glasear previamente al horneado con leche, o con huevo, para que la presencia de los bollitos mejore.