500 gr de harina de fuerza
100 gr de fermento líquido
5 gr de levadura fresca
10 gr de sal
27 cl de agua
Poner la levadura en un bol y disolver con 100 ml del agua ligeramente
templada y dejar a temperatura ambiente hasta que empiece a fermentar.
En amasadora:
Poner la levadura, el fermento líquido y el resto de agua en el bol
de la amasadora, mezclar un poco. Añadir la harina con la sal y amasar
con el gancho hasta que cogiendo un trozo de masa hacemos el “velo”(Unos
20 min en vel 1-2). Sacar de la amasadora y dejar reposar la masa
unos 20 min tapada con un lienzo húmedo.
Dividir la masa en tres trozos de igual peso. Bolear y dejar reposar
40 min tapadas con un paño húmedo.
Hacer las baguettes con los extremos puntiagudos e ir poniéndolas
en la bandeja de horno cubierta con un papel de horno o lámina de
silicona. Cubrir de nuevo con un paño húmedo y dejar levar 1.30 horas.
Precalentar el horno a 220º. Enharinar ligeramente las baguettes por
encima y hacer los cortes longitudinales. Cuando el horno esté a punto,
poner un bol con agua en el fondo para facilitar la formación de una
costra crujiente, meter las baguettes y dejarlas 20-25 min.
Estas baguettes, extremadamente populares en todo el mundo, deben
su nombre a la primera tienda de la “Casa Kayser”, situada en la Calle
Monge de Paris.
Hemos comido con ella y está buenísima. Crujiente por fuera y muy
esponjosa por dentro.