KARATE-DO
"SHOTOKAN"
INTRODUCCIÓN
UN
POCO DE HISTORIA
GICHIN
FUNAKOSHI
CRONOLOGÍA
ELEMENTOS
FUNDAMENTALES
ENTRENAMIENTO
BÁSICO
LAS
KATAS
UNA
VOZ EN LA RADIO
FOTOS
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INTRODUCCIÓN:
"Nadie
puede conseguir la perfección en Karate-do hasta que comprenda
que es, sobre todo, una forma de vida", esto decía el Maestro
G. Funakoshi, padre del karate-do moderno, en su libro
Karate-do, mi camino.
He tenido la gran suerte de que mi maestro y amigo
D. José Herrera Muñoz (Pepín),
me ha enseñado karate no solo en el dojo, sino también
a través de los libros; él me hizo leer, investigar, aprender
las técnicas básicas y conocer por medio de ellos y de
sus entrenamientos en el dojo, la verdadera filosofía del karate.
Gracias Maestro!!
Se que más
de uno/a, cuando decidimos aprender karate, creemos que en poco tiempo
iremos por la calle como Bruce Lee, defendiendo la justicia y creyéndonos
que seremos unos "supermanes" que venceremos, si hace falta,
a hombres masa (con todos mis respeto para ellos) como Hulk Hogan. Y
en parte, es cierto, el entrenamiento bien entendido, bien aprendido
en karate, te da una fuerza interior que hace pensar en eso. Pero no
una fuerza agresiva, sino más bien, una seguridad de control
y de complicidad entre tu espíritu y tu cuerpo. Todo está
en paz dentro de ti y te encuentras en armonía con la naturaleza
y el universo. Entrando en esa filosofía.....quién no
puede considerarse el más fuerte?
La primera norma
que aprendí cuando entré en el dojo de mi maestro fue:
"El karate empieza y termina con cortesía". Opppsss...pensé,
cómo es posible esto si dentro de unos momentos nos vamos a estar
pegando puñetazos y patadas?. Pues si!!, porque dentro de ese
primer saludo que ofreces a tu "supuesto adversario" y compañero/a
de entrenamiento, le estás indicando el respeto que sientes hacia
él o ella, la responsabilidad de que vas a hacer un buen trabajo,
controlado y sin agresividad, que te vas a ceñir a la disciplina
aprendida, y que vas a ayudar o te vas a sentir ayudado en el aprendizaje.
Esta norma y varias más...."No utilizar karate sin motivo",
"practicar con sentimiento de justica", "vencernos antes
de vencer a los demás", "de la técnica nace
la intuición", "no dejar vagabundear el espíritu",
"el karate es como el agua hirviendo"...etc...etc.., que repetíamos
cada día, se fueron convirtiendo para mi como en los 10 o mas
mandamientos, para ser simplemente, una persona. El karate fortalece
el espíritu y solo en caso de necesidad atraviesa la barrera
de algo filosófico y espiritual, para convertirse en un método
de defensa, nunca de ataque. Pero eso si....si has de utilizarlo has
de ser consciente de que estás preparado, porque usado de forma
inapropiada, es peligroso y dañino. Gebirg.
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UN
POCO DE HISTORIA:
El
karate, como otras artes marciales, debe ser casi tan antiguo como el
hombre, que pronto se vio obligado a luchar contra las fuerzas hostiles
de la naturaleza, los animales salvajes y sus propios congéneres.
Enseguida tuvo que aprender, como diminuta criatura que es, que en su
relación con las fuerzas de la naturaleza, era más sensato
acomodarse a ellas que combatirlas. Sin embargo, en la competencia con
los otros seres humanos, se vio obligado a desarrollar ciertas técnicas
que le permitieran defenderse y vencer a su enemigo.
Como no existe material
escrito sobre los orígenes del karate, no podemos saber cómo
se inventó, se desarrolló, y ni siquiera de dónde
es originario. Sólo conocemos algo de sus comienzos a través
de leyendas orales que, como tales, están llenas de inexactitudes
y fantasías.
El karate actual
tiene sus raices en el kempo chino, conociéndose al principio
con el nombre de Okinawa-te. Antiguamente, como ya sabemos, había
dos escuelas en Okinawa: Naha-te y Shuri-te, y se pensaba que correspondían
a las dos escuelas de boxeo chino: Wutang y Shorinji Kempo, que florecieron
durante las dinastías Yuang, Ming y Chin. Se atribuye la fundación
de la escuela Wutang a un tal Chan Sanfeng, mientras que la de Shorinji
Kempo se dice que fue fundada por el propio Daruma (Bodhidharma), el
creador del Budismo Zen. Ambas escuelas eran muy populares. La leyenda
nos cuenta que la escuela Wutang tomó su nombre de una montaña
china, donde se decía había sido practicado por primera
vez, mientras que Shorinji es la pronunciación japonesa correspondiente
al templo de Shaolin, en la provincia de Hunan, donde Daruma predicó
la doctrina de Buddha.
En un principio las dos escuelas de boxeo chino se asociaron con las
dos de Okinawa: Shorin-Ryu y Shorei-Ryu, pero la verdadera relación
que existió entre ambas se perdió hace mucho. Lo mismo
puede decirse de las escuelas Shuri-te y Naha-te.
Lo que si sabemos
es que las técnicas de la Escuela Shorei estaban indicadas para
personas corpulentas, mientras que las de Shorin eran más aptas
para personas de menor envergadura y fuerza. Las técnicas actuales
de karate han recogido lo mejor de cada una de esas escuelas.
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| GICHIN
FUNAKOSHI
Principales datos biográficos
1868: Nace en Shuri, Okinawa.
1879: Inicia su práctica del Okinawa-te con los maestros
Itosu y Azato.
1888: Aprueba su examen de profesor de escuela. Consigue empleo
como profesor de escuela en Shuri.
1891/92: Rechaza un ascenso que supondría un traslado y
el alejamiento de sus maestros.
1902: Demostración ante Shintaro Ogawa, comisionado de
escuelas para la prefectura de Kagoshima. Introducción
del arte marcial en los programas de educación física
de Okinawa.
1906: Funakoshi participa en la primera demostración pública
del Okinawa-te ante representantes de la administración
y de la marina imperial.
1912: Introduce al karate a altos representantes de la marina
imperial.
1914: Inicia una gira de dos años con un grupo de maestros
de Okinawa, con quienes realiza más de cien exhibiciones
públicas.
1916: Presentación en el Budoku-ten de Kyoto. (Primera
exhibición pública en el Japón.)
1921: Demostración ante Hiro Hito, entonces príncipe
en Okinawa.
1922: Participa en la demostración de Okinawa-te, con motivo
del festival de educación física en Ochanomizu,
Tokio. Publica su primera obra: Ryu Kyu Kempo Karate, editada
por la editorial Bukiokha (los clichés serán destruidos
por el terremoto de 1923; la nueva, edición se titulará
Rentan Goshi Karate Jitsu, que aparece en 1926)
1924: Gijiku, Universidad de Keio, incorporación del karate
al programa de estudios.
1926: Segundo club universitario de karate en Ichiko, Universidad
de Tokio. 1927: Creación de los clubs universitarios de
Waseda, Takosoku y Shodai. Amonestación a algunos discípulos
sobre la posible inclusión del ju-kumite. Ohtsuka y dos
discípulos abandonan el dojo.
1930: Supervisa ya una docena de clubs universitarios.
1933: Sustitución del ideograma "kara" como China,
por "kara" como vacío. Cambio de los nombres
originales de los katas en chino por nombres en japonés.
1935: Funakoshi publica Karate-do Kyohan.
1936: Inauguración del "Shotokan" (la casa de
Shoto), primer dojo de Funakoshi, barrio de Mijuroko, Tokio. El
mismo año, una asamblea de maestros en Naha (Okinawa),
confirma la denominación del arte marcial como karate.
1945: Muere su hijo Giko Funakoshi de tuberculosis. Mientras Funakoshi
deja Tokio para acompañar a su hijo, bombardeos americanos
destruyen el dojo "Shotokan".
1947: Muere su mujer y decide reconstruir su dojo, pero las artes
marciales japonesas han sido prohibidas por tres años bajo
el mando de las fuerzas de ocupación americanas.
1949: Isao Obata, discípulo de Funakoshi, funda la "Japan
Karate Asociation". Inmediatamente se nombra a Funakoshi
instructor jefe de la entidad.
1950: La J.K.A. desarrolla las reglas de la competición.
1956: Escribe su último libro: Karate-do, mi camino.
1957: Fallece en Tokio, a la edad de 89 años. |
CRONOLOGÍA
El Japón de la época de Funakoshi
1853: Llegada del comodoro Peny ante Uraga. Por primera vez un
Shogun recibe una misión diplomática extranjera.
1858: Tratado comercial con Estados Unidos.
1867: Sube al trono el emperador Mutsuhito (Meiji).
1868: Restauración del poder del emperador. Periodo Meiji.
1873: Reforma del impuesto sobre la tierra.
1877: Revuelta samurai de Isatsuma.
1889: Promulgación de la constitución Meiji. Monarquía
parlamentaria y dos cámaras.
1890: Edicto imperial sobre la instrucción militar. Se
convoca la primera dieta.
1894: Guerra chino-japonesa.
1899: Revisión de los tratados suscritos con potencias
extranjeras.
1902: Alianza anglo-japonesa, deja al Japón las manos libres
respecto a Manchuria y Corea.
1904/05: Guerra ruso-japonesa.
1910: Anexión de Corea.
1912: Periodo Taisho. Reinado personal del emperador Taisho Tenno;
(1912-1921).
1915: "Veintiuna exigencias a China". Ofensiva diplomática,
China es forzada a ceder.
1921: Regresa el príncipe Hiro-Hito, al que se le confía
la regencia.
1926: Periodo Showa. Proclamación de Hiro-Hito como emperador.
Se adopta el sufragio universal (1925). Factores económicos
y demográficos inspiran una política de expansión.
1931: Invasión de Manchuria.
1933: Japón abandona la Sociedad de Naciones.
1937: Guerra contra China.
1940: Introducción de la "Nueva estructura nacional"
(Shintaisei). Pacto del eje Roma-Berlín-Tokio.
1941: Ataque a la base norteamericana de Pearl Harbor, ordenado
por el general Tojo, primer ministro.
1942: Invasión de Birmania'. Ocupación de Malasia,
Filipinas y Singapur. Batalla de Midway.
1943: Contraofensiva de las fuerzas aliadas.
1944: Comienzan los bombardeos masivos sobre Japón.
1945: Conquista norteamericana de lwojima y Okinawa. Bombardeo
atómico de Hiroshima y Nagasaki (6 y 9 de agosto). La URSS
declara la guerra a Japón. Rendición de Japón
(2 de septiembre).
1946: Renuncia del carácter divino del emperador. Proclamación
de la nueva constitución. El general McArthur, jefe de
las fuerzas de ocupación.
1952: Japón recupera la soberanía.
1956: Japón miembro de las Naciones Unidas. |
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ELEMENTOS
FUNDAMENTALES:
Las posiciones:
Hay
siete posiciones básicas, que son: posición de pies juntos
(heisoku-dachi), posición natural (hachiji-dachi), posición
al frente (zenkutsu-dachi), posición atrás (kokutsu-dachi),
posición de pata de gato (nekoashi-dachi), posición del
jinete (kiba-dachi) y posición inamovible (fudo-dachi)
Las técnicas
de mano: Divididas
en ataques de mano (tsuki-te) y defensas de mano (uke-te)
Las técnicas
de pierna.
ENTRENAMIENTO
BÁSICO:
Hay que poner igual
énfasis en las tres diferentes categorías del entrenamiento:
Entrenamiento básico (kihon)
Formas (kata)
Combate (kumite)
LAS KATAS
La instrucción
es dada generalmente en base a las diecinueve kata (formas) siguientes:
Taikyoku (Causa
Primaria) Shodan, Nidan y Sandan.
Heian (Mente Pacífica) Shodan, Nidan, Sandan, Yodan y Godan
Bassai (Penetrar en una fortaleza)
Kwanku (Observación del cielo)
Empi (Golondrina que vuela)
Gankaku (Grulla sobre una roca)
Todas ellas de la Escuela Shorin.
Jutte (Diez manos)
Hangetsu (Media Luna)
Tekki (Montando a caballo)
Jion
Estas de la
Escuela Shorei.
Ten no Kata (Kata
del Universo) como forma de kumite.
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Karate
y Literatura
Como todos los que
me soportáis cada miércoles sabéis, me dedico a
escri bir. A escribir cuentos, a escribir novelas, a escribir estos
artículos con los que Óscar Gómez me deja que os
castigue el oído cada semana.
Pero hoy no voy a utilizar este micrófono para hablar de libros
o para comentar la actualidad desde una perspectiva literaria. Hoy quiero
hablaros de artes marciales. En realidad, os voy a hablar del único
arte marcial que conozco un poco. Hoy os voy a hablar del karate. Porque
resulta que, ser escritor en ciernes y ser karateca aficionado es bastante
parecido. Sí, no arruguéis el entrecejo todavía,
que ahora mismo cuento por qué: para la mayoría de quienes
no escriben, la idea de un escritor es la de un ser ausente, un ser
distante, un ratón de biblioteca con telarañas colgándole
como guedejas de las patillas de las gafas con las que mantiene a raya
su miopía. Cuando se es escritor —o cuando uno se encuentra
en el camino de tratar de serlo, como es mi caso— llega un momento
en que te encuentras dando explicaciones ridiculas a los demás:
soy escritor, sí, pero también soy una persona normal,
y me gusta salir, y divertirme, y hasta cuento chistes de vez en cuando.
Lo mismo pasa, por desgracia, con las artes marciales, con el karate.
Alguna vez hay que decir: soy karateca, pero no soy una persona violenta,
jamás me he peleado con nadie, y no tengo intención de
hacerlo.
Y es que, como digo, el acto de enfundarse un karategui —porque
la ropa se llama karategui, no kimono— es bastante parecido al
de sentarse a una mesa, plantarse delante de un folio y ponerse a jugar
a "imaginemos". Ninguna de las dos actividades —escribir
y entrenar en un tatami— son fáciles, pero las dos son
muy gratificantes. Las dos actividades, la de karateca y la de escritor,
requieren grandes dosis de constancia, grandes dosis de paciencia. Pero
que nadie de los que me escuchan se me asuste si alguna vez ha intentado
escribir una novela o está dándole vueltas a la idea de
matricularse en un club de karate: puede que nunca acaben esa novela
que tienen en la cabeza, y es posible que jamás lleguen a amarrarse
el karategui con un cinturón negro; pero una cosa sí puedo
asegurarles: si perseveran, si no se rinden, como mínimo desarrollarán
una capacidad de resistencia a la adversidad que les será más
que útil en muchos momentos de su vida. Porque el karate, en
definitiva, se trata de controlar tu cuerpo, de controlar tus emociones,
mediante la concentración, mediante el entrenamiento.
Hace ya tanto tiempo que escribo y hace ya tantos años que practico
karate que no sería capaz de afirmar con rotundidad cuánto
de estas dos actividades han influido en mi vida. Será que ahora
paso muchas horas escribiendo porque desde niño tengo la costumbre
de leer buenos libros. Será que echo de menos la práctica
del karate cuando no entreno porque tengo la suerte de que mi maestro
sea José Herrera. Pero nadie lo llama así. Al menos nadie
que lo aprecie. Quienes somos sus amigos, siempre lo hemos conocido
por el nombre de Pepín.
© Andrés Pérez Domínguez, febrero
de 2003
Emitido en Aula 20, Onda Cero Andalucía, el 26 de febrero de
2003
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